Para venir más acá.
Para conocer,
siempre es mejor,
dejar de mirar.
Olvidar por un segundo
el pensamiento,
recibir,
que un color no es más que un color,
que el viento,
no solo transporta aire,
por eso huele.
Abrir los ojos,
para empezar a soñar,
para verte en la ausencia,
para saber lo que no te diré.
Porque,
siempre me alejo para acercarme,
cuando me acerco,
siempre intento huir,
y lo hago,
pero en tu dirección,
y lo siento,
cuando me he marchado.
Y que culpa tengo,
al final la ola me acerco,
te sentí cerca,
tan cerca,
tan acá,
que me asuste,
al ver
que la que estaba lejos
era yo.
11/9/12
8/9/12
Cuando todo era más fácil.
Después de varios días rumiando palabras, mientras hacía tareas cotidianas "fuera de casa", hoy lo he hecho en mi habitación. Esto no sirve, lo otro va allá, luego me pongo esta camiseta, aceite, incienso y ventilador, que el calor aprieta.
Hace un rato he ido a airearme mientras masticaba algún pensamiento que regurgitaba, he dejado de vomitar palabras y creo que ahora las saboreo más.
Me he ido a Marlofa, ese camino que cuando era pequeña estaba rodeado de campos y ahora llena un polideportivo con piscinas y bar y casas, una hilera de casas horrendas de ladrillo caravista que llega hasta donde alcanza la vista, he llegado al parque donde nos escondíamos de pequeñas, era mágico ese sitio, ahora da a la carretera y los campos que le daban intimidad han pasado a ser hogares sin familia. Me he dado media vuelta, al pasar por las escuelas, me he acordado de la peña, del recreo que era también el parque del pueblo, con su pista de futlbol de color rojizo y que a base de añadir aulas ( en vez de distribuir bien los espacios que hay vacios) han eliminado. Al pasar por la plaza, la acumulación de seres humanos me ha agobiado, me ha entrado la vena nostalgica y me he dirigido a la miniplaza donde de crias nos juntábamos ( eso sigue casi igual, quitando que han desaparecido los campos), horas muertas haciendo castillos en el aire. Antes he pasado por la calle donde vivía Casimiro, que era el bisabuelo de una antigua amiga ( la vida, aveces une otras separa), también era la calle donde se celebraban las carreras de cintas, yo nunca me llevaba nada. Recuerdo con cariño ese pueblo, al final de la calle donde estaba la acequia esta lleno de "acosados" casi todos vacíos.
¿Quien nos iba a decir que cambiaría tanto todo? ¿Cómo podíamos pensar que el pueblo cambiaría de singular a igual? Por el camino pensaba todo el rato lo mismo, que fácil era entonces, y sin embargo entonces me parecía todo tan complicado, bueno no, perderme en el naranja del atardecer o encontrar figuras en las nubes, no.
Hace un rato he ido a airearme mientras masticaba algún pensamiento que regurgitaba, he dejado de vomitar palabras y creo que ahora las saboreo más.
Me he ido a Marlofa, ese camino que cuando era pequeña estaba rodeado de campos y ahora llena un polideportivo con piscinas y bar y casas, una hilera de casas horrendas de ladrillo caravista que llega hasta donde alcanza la vista, he llegado al parque donde nos escondíamos de pequeñas, era mágico ese sitio, ahora da a la carretera y los campos que le daban intimidad han pasado a ser hogares sin familia. Me he dado media vuelta, al pasar por las escuelas, me he acordado de la peña, del recreo que era también el parque del pueblo, con su pista de futlbol de color rojizo y que a base de añadir aulas ( en vez de distribuir bien los espacios que hay vacios) han eliminado. Al pasar por la plaza, la acumulación de seres humanos me ha agobiado, me ha entrado la vena nostalgica y me he dirigido a la miniplaza donde de crias nos juntábamos ( eso sigue casi igual, quitando que han desaparecido los campos), horas muertas haciendo castillos en el aire. Antes he pasado por la calle donde vivía Casimiro, que era el bisabuelo de una antigua amiga ( la vida, aveces une otras separa), también era la calle donde se celebraban las carreras de cintas, yo nunca me llevaba nada. Recuerdo con cariño ese pueblo, al final de la calle donde estaba la acequia esta lleno de "acosados" casi todos vacíos.
¿Quien nos iba a decir que cambiaría tanto todo? ¿Cómo podíamos pensar que el pueblo cambiaría de singular a igual? Por el camino pensaba todo el rato lo mismo, que fácil era entonces, y sin embargo entonces me parecía todo tan complicado, bueno no, perderme en el naranja del atardecer o encontrar figuras en las nubes, no.
5/9/12
Distintas
en a
ci ba
ma jo
Desde enfrente Hacia delante
de a
ba rri
jo ba
des las
pre ti
cio ma
lanzada respeto respondida estima
ser or
vilis gu
mo llo
Y
AÚN
DUDAS
QUE SEAN
F
L
E
C
H
A
S
UNA
SALE
OTRA
E N
T R A
T R A
Es cierto, que aveces pesan demasiado
se
ca
en s ves porque
a t
l e
o s
otras, huecas, flotan y n tú altan
A
DE
MÁS
SABES
QUE LAS
PEORES TE
ATRAVIESAN
C
U
A
N
D
O
DORMIDA CON
LAS DEFENSAS
BAJAS ABRES
YLA VES
EN TR
A R
3/9/12
Comenzar
Antes de rectificar,
tendré que equivocarme.
Antes de levantarme,
el suelo he de besar.
Jamas me voy a encontrar
porque no voy buscándome,
sólo quiero quitarme,
lo que no quiero llevar.
No todo se comienza
al dar el primer paso
aún no hay confianza.
He dado el primer beso,
ahora, busco con fuerza
actuar como pienso.
2/9/12
Hay una ventana,
me asomo,
vacío.
No encuentro la manera
de parar,
cuando no he empezado.
¿Quién soy?
La que siempre pierde,
a las cartas,
al bingo,
a la quiniela,
¿Al amor?
ya no juego,
así tampoco pierdo.
La puerta
sigue abierta,
entro,
pero no me quedo.
No me gusta la decoración,
creo
que tampoco las reglas.
Porque...
¿Para qué están?
¿Para quién?
me asomo,
vacío.
No encuentro la manera
de parar,
cuando no he empezado.
¿Quién soy?
La que siempre pierde,
a las cartas,
al bingo,
a la quiniela,
¿Al amor?
ya no juego,
así tampoco pierdo.
La puerta
sigue abierta,
entro,
pero no me quedo.
No me gusta la decoración,
creo
que tampoco las reglas.
Porque...
¿Para qué están?
¿Para quién?
29/8/12
5000 Kilometros
He recorrido en la carretera,
dentro, alguno más.
El hotel de las mil estrellas,
musica de fondo,
las bolas caen del cielo.
Las confesiones
bajo la indiscreción
del universo
son más públicas.
No quiero más
tampoco menos.
Quiero lanzar,
aullidos profundos,
el idioma para
la ternura rabiosa,
alguna siesta furtiva
algún secreto hecho voz,
y no ver collares o cadenas
que identifique, ni marquen.
Por que aquí, por lo general,
falta cariño y sobra propiedad.
Me he llenado,
bajo la pata de elefante,
sobre la hamaca,
en las baldosas,
dentro del coche,
tumbada en la hamaca.
Me ha llenado la amistad...
conocida,
nueva,
reencontrada.
dentro, alguno más.
El hotel de las mil estrellas,
musica de fondo,
las bolas caen del cielo.
Las confesiones
bajo la indiscreción
del universo
son más públicas.
No quiero más
tampoco menos.
Quiero lanzar,
aullidos profundos,
el idioma para
la ternura rabiosa,
alguna siesta furtiva
algún secreto hecho voz,
y no ver collares o cadenas
que identifique, ni marquen.
Por que aquí, por lo general,
falta cariño y sobra propiedad.
Me he llenado,
bajo la pata de elefante,
sobre la hamaca,
en las baldosas,
dentro del coche,
tumbada en la hamaca.
Me ha llenado la amistad...
conocida,
nueva,
reencontrada.
9/8/12
Futuro
Hoy he visto tu futuro, si no hago nada al respecto. Al principio no me he dado cuenta, pero al acercarme te he reconocido y he recordado en unos minutos millones de horas.
Acampadas en enero en Valladolid. Primera escapada sin rumbo ni destino. Miedos vencidos. Sueños e ilusiones hechos realidad. Kilómetros que son muchos más, que distancias de asfalto y tierra. Conversaciones en silencio con el runrún de fondo.
Sé que en principio solo eres metal y plástico, pero para mi eres más. Antes de saber hablar ya me gustaba tu especie y has sido el sueño de mi infancia hecho realidad.
Por eso cuando te he visto no te he reconocido, estabas desnuda y comida por el tiempo y el olvido. Cuando me he acercado, y te he mirado bien el ojo y el culo, he visto que era una Shadow, por el tamaño del radiador, igual que el tuyo, de 125. Entonces he visto tu final si no hago nada.
Acampadas en enero en Valladolid. Primera escapada sin rumbo ni destino. Miedos vencidos. Sueños e ilusiones hechos realidad. Kilómetros que son muchos más, que distancias de asfalto y tierra. Conversaciones en silencio con el runrún de fondo.
Sé que en principio solo eres metal y plástico, pero para mi eres más. Antes de saber hablar ya me gustaba tu especie y has sido el sueño de mi infancia hecho realidad.
Por eso cuando te he visto no te he reconocido, estabas desnuda y comida por el tiempo y el olvido. Cuando me he acercado, y te he mirado bien el ojo y el culo, he visto que era una Shadow, por el tamaño del radiador, igual que el tuyo, de 125. Entonces he visto tu final si no hago nada.
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