Posición que resulta
antinatural, con un toque
tirania heredada.
Resultado que viene
impuesto por un pensamiento
arcaico, injusto y
retrogrado que no se señala.
Cómo descubrir
aquello que no sirve, y
desenmascarar lo
obvio desde una minoría.
17/4/13
17/3/13
Espejismo...pero...realidad
15/3/13
Los diez derechos imprescindibles del lector, según Pennac
Diez, según dice el escritor, porque es un número redondo y además es número cargado de simbolismo (los diez mandamientos).
1.- El derecho a no leer. (Si no puedes renunciar, ya no es un derecho)
2.- El derecho a saltar de páginas. (Puede ser que no te interese todo el libro)
3.- El derecho a no terminar un libro. (Por treinta y seis mil motivos, como que se te caiga de las manos)
1.- El derecho a no leer. (Si no puedes renunciar, ya no es un derecho)
2.- El derecho a saltar de páginas. (Puede ser que no te interese todo el libro)
3.- El derecho a no terminar un libro. (Por treinta y seis mil motivos, como que se te caiga de las manos)
4.- El derecho a releer. ("por el
placer de la repetición, la alegría de los reencuentros, la
comprobación
de la intimidad.")
5.- El derecho a leer cualquier cosa.
6.- El derecho al bovarismo (Enfermedad de transmisión textual)
7.- El derecho a leer en cualquier sitio.
8.- El derecho a hojear.
9.- El derecho a leer en voz alta.
10.- El derecho a callarnos.
Lo encontré ayer, cuando hojeaba libros en la biblioteca. Esta mañana, he estado a punto de abandonar otras cosas que quería hacer para ir a seguir. Quería seguir con la lectura bajo esa luz blanca de la biblioteca. Al final, lo he dejado para la tarde, "seguirá en la mima estantería," he pensado. Y no me he equivocado. Esta tarde lo he terminado, sin prisa. Se me ha quedado una sensación de saciedad. Creo, que me reservo el derecho a releerlo, saltando páginas y hacerlo en voz alta, para después callar.
Aquí el enlace Como una novela, Daniel Pennac
Aquí el enlace Como una novela, Daniel Pennac
13/3/13
12/3/13
8/3/13
En el jardín
Mientras preparaba la tierra, pensaba que
no lo podía entender. ¿Por qué se había marchado así? Sin decir adiós. Además,
nunca lo había llamado, cariño o hijito, sólo en esa maldita carta. Cuando
apareció el fémur, comenzó a entenderlo todo.
7/3/13
La puerta
Se detuvo. Y pensando que eso sólo sucedía
en las películas, dio media vuelta. Regresaba al lugar donde hacía cinco
minutos estabais hablando. Por el camino la imaginaba cerrada, pero deseaba encontrarla
abierta contigo dentro, esperando. Entonces, escucho. “Próxima parada Samasu. Fin
de trayecto.”
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